Para parejas y familias
Finanzas que se administran juntas sin que nadie pierda lo suyo.
Un hogar, no una cuenta compartida
Un hogar agrupa las finanzas que se administran juntas. Cada cuenta, cada transacción y cada meta tiene un alcance: personal, de tu pareja, del hogar o del negocio. Tú decides qué entra en el cálculo común.
Lo que ambos ven
El disponible del hogar, lo que está comprometido y el plan del próximo dinero. Ese cálculo solo tiene sentido si es el mismo para las dos personas, y la discusión deja de ser sobre las cifras para ser sobre las decisiones.
Lo que no se comparte por defecto
Nada se comparte porque sí. Un gasto personal marcado como personal se queda personal, y el sistema no lo expone en la vista del hogar.